El chico que ayudaba a su padre
La familia Nisi llegó de Sicilia, de la provincia de Enna. El padre cruzó el Atlántico en barco en 1948, con su esposa y sus hijos. Ricardo se crió en la obra, ayudando a su padre desde muy chico.
"Considero que soy un generador de riqueza."
La historia de un chico que aprendió el oficio en la obra de su padre y terminó levantando, ladrillo por ladrillo, buena parte de una ciudad.
La familia Nisi llegó de Sicilia, de la provincia de Enna. El padre cruzó el Atlántico en barco en 1948, con su esposa y sus hijos. Ricardo se crió en la obra, ayudando a su padre desde muy chico.
A los 14 años ya tenía su propia máquina mezcladora. Un año después, a los 15, era oficial albañil.
A los 15 se compró su primera camioneta, una Apache modelo 63. A los 17, otra. A los 18, una F100 0km. Cada vehículo era un escalón más en un negocio que no paraba de crecer.
A los 21 sumó a un hermano al negocio. A los 22, a Enrique, su socio hasta el día de hoy.
Cuando Gran Sicilia empezó a construir en altura, General Rodríguez casi no tenía edificios. La reacción de la gente era pura incredulidad.
En plena crisis, la varilla de hierro pasó de $13 a $53 en un solo día y el Estado pagaba en Lecop y Patacones. Gran Sicilia terminó igual el edificio de Manny y 25 de Mayo, de 3.000 m². En su planta baja funcionó el restaurante El Pampeano, donde Ricardo llegó a conocer al expresidente Raúl Alfonsín.
En 1997, Ricardo presidió el Rotary Club de General Rodríguez. Su vida institucional lo cruzó con figuras de la política nacional, entre ellas el expresidente Raúl Alfonsín.
Durante dos períodos presidió la Cámara Empresaria de General Rodríguez. Levantó la sede en apenas seis meses —entre mayo y el 30 de noviembre de 2001— y después el salón para 300 personas.
Hoy son siete edificios, todos en pie y a la vista. La mejor respuesta a quienes dudaban de que en Rodríguez se pudiera construir en altura.
Cincuenta años después, la definición no cambió: alguien que genera riqueza para su familia y para su ciudad.
Sobre Colectora Norte y Ruta 28, en un predio que estuvo años abandonado, Gran Sicilia encara su desarrollo más grande: cerca de 155.000 m², con horizonte 2029 para la primera etapa —torre residencial, oficinas con locales en planta baja y un hotel proyectado de 30 habitaciones.
La misma palabra que sostuvo 50 años de obra es la que hoy levanta el próximo desarrollo de General Rodríguez.